domingo, 30 de septiembre de 2012

DEMOCRACIA EN LA CALLE

Vivimos en una época de crisis, una crisis económica, pero sobre todo una crisis de valores.
Desde hace unos días se viene dando unas multitudinarias manifestaciones en contra de lo que nuestro gobierno está haciendo para salir de la crisis.
Quizá! El escenario no sea el más oportuno, los alrededores del congreso de los diputados, o quizá sí. Porque es ahí donde se sientan nuestros políticos, esos que nosotros hemos elegido, y que deciden sí cobras paga en Navidad, si tu clase es de 20 o 50 alumnos, o si por ejemplo se eliminan parte de las prestaciones sociales.
Esos políticos no son capaces de ver la realidad de la calle, que no es otra que el mal estar de la población. Se sienten respaldados por todos eso votos que han conseguido de gente como tú, o como yo. Estos días parece que esos políticos, que siempre andan a la gresca, se han puesto de acuerdo en algo, en parapetarse detrás de esos votos y esas leyes por las que está prohibido manifestarse en las inmediaciones del congreso cuando este está reunido. Esta ley no es que sea mala, pero creo que más bien está para que nuestros representantes no se sientan coaccionados a la hora de tomar decisiones. El problema viene cuando son los propios ciudadanos los que están tratando de exponer sus ideas. Me parece de lo más irracional comparar un movimiento ciudadano con un golpe de estado como se ha llegado a escuchar, a la vez que desafortunado e incluso peligroso.
Creo que en democracia son los ciudadanos los que elegimos nuestros representantes, pero esto no significa que se les de carta blanca para hacer lo que quieran o les venga en gana durante los cuatro años que dura su legislatura. Durante la misma deben seguir escuchando a sus votantes, y a los que no les han votado, ya que todos somos "iguales".
Eso sí, no os preocupéis, que cuando llegue la hora de votar todos esos políticos saldrán a la calle para decirnos que lo más importante para ellos son los ciudadanos de a pie.

Como dijo Churchill "la democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes". 

Hagamos democracia, pero verdadera democracia.

jueves, 26 de julio de 2012

COLGADO EN LA BARRA

Sentado sobre un viejo taburete, no quería pensar las posaderas que en él se habían acomodado, apuraba el sucio vaso en el que me sirvieron el whisky. En condiciones normales no podría seguir manteniéndome sobre la pegajosa barra, y es que nunca fui de mucho aguante en lo que se refiere a la bebida, pero no era complicado con este deslavado licor que no llegaba ni al 20 por ciento de su contenido, y tampoco quería hacer pesquisa alguna sobre su verdadero contenido, no fuese que su simple mención realizase como por un viejo sortilegio todo aquello que dos botellas de un buen Malta no hubieran conseguido ni de lejos.
Con mano firme le dí matarile a la bebida, y todavia con mayor celeridad llamé al llamemoslo regente, para que escanciara una nueva dosis de tan divina lavativa. A buen seguro que mañana mi querido intestino se levantaría en armas y conseguiría que mi tercer ojo terminase pareciendo la estación de Atocha. Pero eso...mejor dejarlo para mañana.
Pagué como buen cristiano, y a fe mía que si me da por no hacerlo terminaría visitando a san Pedro en un visto y no visto, y me giré para disfrutar un rato con el espectáculo que boca abajo giraba agarrada a una simple barra.
–Esa es Géminis.
Me giré y vi a mi amigo el regente todavia con la botella en la mano con la que acababa de servirme. De su boca colgaba un palillo que por el tiempo que debía llevar entre sus dientes había pasado a ser astilla. Me lo quedé mirando sin abrir la boca, él se terminó de acercar y sin poner gran entusiasmo me dijo:
– Si quieres la llamo y puedes invitarla a una copa.
La verdad que no estaba allí para eso, o tal vez sí y aun no lo sabia, pero antes de responder volví la cabeza y fijé la vista en la lustrosa barra fija por la que Géminis subía y bajaba acompasadamente al ritmo de .....digamos, una sugestiva melodía. Quizás ese era el motivo de que la susodicha barra, era lo único que brillaba en aquel tugurio, sabido es que un buen currela debe mantener su herramienta en perfecto estado y estas chicas ponían empeño.
–qué, te decides?
– Una copa no hace mal a nadie – Nada más responder ya me estaba arrepintiendo, pero tal vez no fuera mala idea. Estaba por motivos laborables y mezclarme en el ambiente era uno de mis propósitos.
– Este.... Tiene pinta de haberse perdido...... No creo que Géminis sea su tipo, jé
El que acababa de abrir su apestosa boca era el único compañero de barra que a esas horas quedaba.
Un tipo grandote, con una buena cicatriz que le cruzaba la cabeza, y que no intentaba disimular. Seguro que le confería una distinción y estatus especial por los bajos fondos de los que tenia pinta de no salir.
– Deja al chaval tranquilo – el jefe salía en mi defensa, más por la posibilidad de ampliar su escasa caja diaria que por ser un buen samaritano. Por lo pronto yo decidí mantenerme al margen.
– Pero si no hay más que mirarlo, este figurín no está para estos trotes. – y girando levemente sobre su asiento terminó su frase con un –¿No es cierto joven y bella damisela?
Sopesé las circunstancias y estas estaban, francamente, muy en mi contra. No me interesaba tener que acercarme mañana al dentista pero cierto es que en determinados lugares tienes que hacerte valer o estás acabado. 
– No todo es lo que parece..... – contesté sin quitar la vista del escenario, y evitando de esta forma un contacto visual directo que no buscaba.
Mientras, Géminis de cabello ondulado largo y rosa, terminaba de contornearse haciendo las delicias de sus fieles y acerrimos seguidores. Un breve vistazo la sirvió para captar el sutil guiño que le hacían desde detrás de la barra y tras colocarse un fina bata se acercó con el paso firme, tranquilo y seguro de la que ha recorrido una y mil veces la sinuosa senda que las mesas del local la separaban de la barra. Según se acercaba mi cabeza empezaba a barruntar algo que no lograba comprender, esa cara se transformaba poco a poco en un rostro conocido, conocido pero con otro cuerpo. No, no podía ser, mi embotado cerebro trataba de recordar, donde? Donde? Pero mis pesquisas terminaban siempre en el mismo sitio, y eso era imposible. Un poco más cerca, un poco más.....y pude entrever como en un mili segundo su cara reflejaba una sorpresa, una alarma no esperada, y sus musuculos se tensaban y se ponían en alerta. Pero ya era tarde para dar marcha atrás, sin levantar sospecha, por lo que decidió continuar. En mi cabeza las tinieblas se iban disipando y a cada paso que Géminis daba estaba más seguro, y por qué no decirlo más ensimismado.
No había llegado cuando al pasar junto a mi compañero de barra este dejó caer la mano y sutilmente la agarro de la cintura. Ella se dejó hacer pero con la soltura que solo el tiempo y las situaciones te dá logró zafarse y llegar a mi lado. 
No dejó ni que abriese la boca, con una rapidez que nunca llegaría a comprender me soltó un bofetón con su mano derecha que todavia recuerdo como me pitaban los oídos. 
– esto por lo lo del ultimo día.
– Jajaja... Joder con la damisela jajaja-Tronó cara marcada.
Geminis miró al camarero y pidió su copa. Este la tenia ya preparada y de un trago rápido Géminis hizo desaparecer su contenido. Después y ante la atónita mirada de los tres pidió una buena, y recalcó lo de buena botella de burbon y dos vasos. Yo sin dar crédito a lo sucedido y sin salir de mi asombro dejé que me agarrara por el pescuezo y me llevara pasillo dentro hasta una puerta que abrió de un empujón. Dentro un sofá de cuero y una mesa de caoba esperaban a su dueña. Nada más acceder cerró la puerta y mirándome de frente me dijo. 
– Ni una palabra.
Yo sin hacer caso abrí la boca y de ella solo salió un- Pero tia?
–Sshhhhh he dicho que ni una palabra. Me dijo colocando un de sus dedos en mis labios, después y ante mi pasividad me empujo hacia atrás dando con mis huesos en el sofá, yo me quedé allí viendo como ella decidía instalarse en el sillón que estaba tras la mesa. 
Unos golpes en la puerta dieron paso a mi viejo amigo el camarero que como después supe se llamaba  Tauro. Traía con sigo dos vasos anchos debuten cristal y una cubitera con pedruscos de hielo. En la otra mano portaba una buena botella de Four Roses. Dejó todo en la mesa auxiliar y después de echar un vistazo comprobando que todo estaba en orden salió por donde había entrado.
– No te hacia tan tímido. Sirve un par de tragos y siéntate. Tenemos mucho de que hablar.
Tal y como yo lo veía, no iba a necesitar un trago sino la botella, por lo que derramé el sagrado liquido hasta los bordes y lo trasvasé a mi estomago en un visto y o visto. Notaba como el alcohol recorría mi cuerpo y conseguía nublar parte de mis ideas, pero creo que en esas circunstancias era una de las mejores soluciones. La miré y decidí, entonces sí, servirla su copa, no sin antes rellenar la mía por lo solitario que se me hacia ver el pedrusco de hielo en su fondo. Le tendí la copa y tras dar una ligera vuelta por la estancia y remojarme de nuevo los labios con el suculento brebaje, la miré a los ojos.
– Tia Brunilda....... Creo que me debes una explicación.

(Continuara......... O no, ya veremos)

martes, 12 de junio de 2012

SOBRE RESCATES

Llevamos unos días con los rescates a vueltas, y como todo hijo de vecino nos da por pensar algunas cosas. Seré breve y me centraré en un par de cuestiones.

La primera son. Las declaraciones del nuevo presidente de Bankia sobre el rescate por parte del gobierno a su banco, la suma montante debe andar por algo más de 20000 millones de €, permítanme que lo ponga así, porque si pongo la cifra en números seguro que se me escapa algún cero, es más no sabía que se podían poner tantos ceros después de un numero, es decir a su derecha que es donde tienen valor. Bueno pues el señor presidente sale diciendo que esa suma no la van a devolver puesto que lo que se hará es dar valor a la entidad. Seguro que más de uno de los que tenemos hipoteca hemos pensado en pasar por nuestro banco y decirles que no vamos a devolver el dinero que debemos, ya que con esa suma vamos a dar valor a nuestra vivienda, ya sea cambiando las puertas, ventanas, poniendo gas, instalando un ascensor......... o si ya tenemos todo eso gastando más en las tiendas de nuestro entorno de forma que creemos más valor y riqueza en el barrio.

La segunda es sobre el rescate de la unión europea, que nos va a presta la leche de pasta para después devolvérsela en "cómodos plazos", pero prestar se la presta a las entidades financieras que están en apuros, eso sí luego la devolución correrá a cargo del ciudadano de a pie, vía impuestos, recortes y cualquier otra forma que revierta directamente sobre los ciudadanos. Se me ocurre que es. como si la librería que tengo debajo de casa necesitase un préstamo para realizar una reforma, y en vez de acudir a un banco recurre a la comunidad de vecinos que se aviene a prestárselo, pero después en vez de devolverlo a dicha comunidad, se lo devolviese a su entidad financiera. 
Vamos de locos.

Seguro que no soy el único que le han en ido estas cosas a la cabeza, o algunas similares.
Me siento INDIGNADO, perdón no he querido decirlo que igual me detienen.

miércoles, 14 de marzo de 2012

UN MAL VIAJE

La oscuridad lo cubría todo, pero sus ojos estaban ya acostumbrados. No miró atrás, sabia que no podía parar, en cualquier momento el corazón se le saldría por la boca, pero eso era mejor que la opción de ser atrapado.
Por mas que lo pensase era incapaz de saber donde se encontraba, nada a su alrededor se le hacia familiar y tampoco sabia por qué corría, solo corría. Aun así algo dentro le decía que no podía parar, que si paraba seria el final. Cada poco se apoyaba en el tronco de un árbol e intentaba recobrar el aliento, pero nunca se detenía lo suficiente, con dos o tres bocanadas de aire le bastaba para continuar.
Solo una musiquita, no paraba de sonar en su cabeza. Una melodía sencilla con una letra entre sórdida y obscena. ¿A quien puñetas se le ocurriría componer una bazofia como esa?. Junto al tronco de un sauce paró por uno instante. buscó, miró, y decidió girar ligeramente a la derecha, algo lo iluminó, una especie de luciérnaga pero que coño era roja. En ese momento salió a la carrera y justo detrás, la rama en la que se había apoyado saltó echa añicos. Joder! Alguien lo quería fuera de juego.
Pero, ¿Por qué? ¿Qué pasaba?, el siguiente impacto hizo que se dejase de conjeturas, y tras agacharse se lanzó por lo que parecía una colina muy empinada, no hizo sino dar el tercer paso cuando trastabillado cayó rodando. 
Le dolía todo. Pero debía continuar, enfiló lo que parecía un sendero y emulando a Usain Bolt intentó sacar ventaja a sus perseguidores. Seguramente la caída le había dado algo de ventaja.
En su cerebro solo un corre! Corre! Y la dichosa musiquita. En plena carrera un foco lo iluminó de lleno, reaccionando rápido se lanzó al suelo junto a un montón de juncos. El haz de luz pasó de largo y decidió seguir la carrera. No habían pasado mas de 15 segundos cuando el foco, no dándose por vencido reapareció iluminando todo a su alrededor, y cegandolo por un instante. Esta vez no tuvo tiempo para esconderse, y se quedo petrificado. Pero cual fue su sorpresa cuando la luz siguió su camino sin detenerse. Tras sobreponerse del susto se dio cuenta que lo que le había iluminado, no era otra cosa que el foco de un faro. 
Las luciérnagas rojas no daban tregua, por lo que puso pies en polvorosa y se dirigió hacia el faro. Con un poco de suerte podría encontrar ayuda.
La carrera se le hizo más larga de lo esperado, pero consiguió llegar hasta la cerca que rodeaba la edificación. El miedo consigue que realicemos cosas que nunca hubiésemos pensado, y como si de un gamo se tratase saltó la cerca sin ningún miramiento. Asombrado por no haber dado con sus huesos en el suelo subió los cuatro peldaños hasta la puerta, una vez allí llamó en repetidas ocasiones, pero nadie acudió en su ayuda. De vez en cuando se volvía y entornando los ojos intentaba entre ver en la negrura de la noche las figuras que le perseguían. Con un poco de suerte los habría despistado. Su cabeza intentaba poner orden pero antes de serenarse vió unas figura a lo lejos, y estas daba la impresión que llenaban su mismo destino. Sin pensarlo rompió con el codo un pequeño cristal e introduciendo el brazo por él consiguió quitar el seguro de la ventana. Abrió la misma y se introdujo como pudo en el interior. Desde dentro observó como las sombras que antes veía se perfilaban hasta convertirse en personas de carne y hueso. Se había metido en una ratonera, su única posibilidad era encontrar un teléfono y pedir ayuda, pero ¿A quien?.
De un rápido vistazo, analizó la estancia en la que se encontraba. No había mucho donde buscar, una pequeña librería con viejos volúmenes que no se entretuvo en ojear, una desvencijada mesa con sus sillas de pintura blanca ya desconchada, y en el otro extremo un fregadero con una pequeña cocina de fuegos ya negra por el paso de los años. Al fondo una puerta daba a lo que se suponía era un retrete. Pero ningún teléfono a la vista. Decidió subir por las escaleras de Caracol, los que a la postre serian más de trescientos escalones, y que le volvieron a dejar sin respiración. Arriba le esperaba la mortecina luz que el foco del faro dejaba al pasar una y otra vez en un bucle infinito. Tampoco allí había salida, y por lo poco que podía oír sus perseguidores habían encontrado su rastro y seguían sus pasos por las escaleras.
Fue en ese instante cuando se dió cuenta que no tenia escapatoria, que la carrera había sido inútil.
Sentado, con el rumor de las olas y el sabor del salitre intentó sacar algo en claro, pero lo único que persistía en su cabeza eran esos malditos acordes, lo demás era todo negro, vacío, nada.
Sin poder hacer nada se limitó a escuchar como alguien subía esas mismas escaleras, poco a poco a medida que se acercaban el ruido se hizo más fuerte, y la primera figura surgió de la profundidad. Llevaba lo que a él le pareció la metralleta o El fusil más grande que había visto en lo que ahora se le antojaba minúscula existencia. El intruso al verlo allí, encogido e indefenso, se limitó a sonreír. Pero no había sino terminado de subir cuando otra figura emergió por las escaleras, este era más delgado y no llevaba arma de fuego alguna, a cambio dos navajas finísimas daban fin a sus fibrosos brazos.
Solo una mirada cómplice entre ambos y el "cuchillos" tomó la delantera les separaban tres pasos, dos, uno. Todo terminó.

-Espabila coño!!, que la Peña no aguanta más!!
El enfoque de sus ojos se hizo lento pero seguro, y lo que vió lo dejó sin habla, pero a la vez con un gran alivio,-estoy vivo. Tino lo zarandeaba, era el cuchillos, pero de sus apéndices en vez de navajas, colgaban dos baquetas. Detrás esperaba Lucas con un bajo por metralleta....
-tíos que alegría veros...
-joder no me jodas que te has vuelto a meter esa mierda... Te dije que lo dejaras.
-sí tienes razón, tan solo entretenerlos un par de minutos, lo que tarde en fregotearme la cara.
Los dos salieron por la puerta del camerino, mientras él se dirigía al lavabo. Con el segundo golpe de agua, comenzó a escuchar los acordes que lo habían estado martirizando, comenzaba el concierto.

martes, 13 de marzo de 2012

TRABAJEMOS MÁS

Hoy no me he podido seguir conteniendo.
Llevamos ya tiempo escuchando de distintas bocas, y por distinta gente, que casualidad, todos del mismo lado, es decir de patronos, jefes, y gentes que lo de la crisis lo ven de distinta forma a como los vemos los terrícolas que habitamos este SU mundo, lo de que hay que trabajar más.

No estaría de más el avisar a toda esta gente, que por lo menos hay unos cuantos millones de parados, solo en este, SU país, deseosos de poder, no trabajar más, sino trabajar.
Visto de esta forma todos estamos, en parte, de acuerdo con SU perorata.
Ahora bien, si nos fijamos en , SU letra pequeña, observaremos como SU intención no es la de conseguir que esos millones de parados pasen a engrosar filas en SUS empresas. Muy al contrario la idea es que unos pocos afortunados sigan trabajando más por el mismo salario, y eliminar a todo aquel que no se pliegue a SUS condiciones, exigencias o como ustedes quieran llamarlo. A mi esto me recuerda a la época de nobles, señores y vasallos.

Pero el problema es, que si son menos los que trabajan más, a menor precio, para sacar SU misma o incluso ampliar SU producción. Ya pueden ir preparando unos buenos almacenes, naves o mejor angares, para guardar toda esa producción, porque los individuos de a pie, tendrán bastante con intentar pagar el hipotecón y sobrevivir al día, como para gastar en  SUS productos varios.
Y esto nos lleva de nuevo al principio, si SUS productos no se venden, ¿Para qué quieren que trabajemos más en SUS fabricas?
Los únicos realmente interesados en este tipo de política son las grandes compañías, que siempre pueden vender en la otra punta de SU planeta. Al resto se nos irán comiendo.

Aunque tal vez yo no sea capaz de ver tan lejos y tengan un plan oculto. Pudiera ser que aparezcan seres con la cabeza ovalada en platillos volantes, para aprovechar las gangas que tenemos por aquí.

jueves, 8 de marzo de 2012

GRACIAS MAMA

Nací y me crié en un barrio humilde, un barrio obrero de esos que afloraron en las ciudades durante el baby boom. Ni que decir tiene que mi padre era un currela que se buscaba la vida con varios trabajos a la vez, como tantos tenían que hacer en esa época. Pero en casa había una diferencia, mi MAMA también trabajaba. 
La verdad que por aquella época eran pocas las mujeres trabajadoras en el barrio, y estas se dedicaban mayormente a sus labores, trabajo no menos importante. Pero sí recuerdo cierto rum rum por parte de algunos vecinos que veían con malos ojos "que una mujer tuviese que trabajar fuera de casa" bajo sospecha de que "su hombre" no podía mantener a toda la familia.
Pero tanto mi madre, como mi padre, no hicieron caso, y continuaron con sus quehaceres para poder criarnos y por qué no decirlo darnos algún que otro capricho.
Cuando mi madre estaba trabajando era mi padre el que nos hacia la comida, y después se arremangaba la camisa y fregaba los platos sin por ello perder nunca un anillo.
Solo el paso del tiempo y los años te hace ver lo importantes que fueron ambos, padre y madre, en mi caso, al enseñarnos en casa la igualdad que debía haber entre hermanos y hermanas. 
Por todo ello hoy tengo que felicitar a mi trabajadora madre, y seguro que a muchas de las vuestras.
Gracias mamá.

lunes, 30 de enero de 2012

HABLEMOS DE SPANAIR, QUE ESTÁ DE MODA

No soy persona de vuelos, pero no por ello me indigna menos lo que ha pasado con spanair.
Creo que las cosas se pueden y deben hacer "algo mejor". A nadie se le escapa que las cosas no llegan hasta ese punto de la noche a la mañana. Y por ello es la empresa la que debería tomar ciertas medidas ante un posible cese de operaciones, y en caso contrario el estado el que debe garantizar la movilidad de la población, usuarios que ya han desembolsado su dinero a la hora de adquirir unos billetes.

A toro pasado es muy fácil criticar, no es esa mi intención, pero el problema es cuando este toro ya ha pasado varias veces, y nos ha corneado cada una de ellas.
Ahora el gobierno amenaza con una megamulta a la compañía, pero eso; ¿de que sirve a los usuarios que han visto como se quedaban con las maletas hechas sin poder viajar o sin poder siquiera regresar a sus casas? ¿No hubiera sido mucho mejor el haber obligado a la compañía a seguir operando durante x tiempo?
Bajo mi punto de vista en ciertos sectores se debería primar el bien común y general a cualquier otro.

El caso que nos ocupa, se hubiera medio solucionado si por ley hubiese un decalaje entre la comunicación del cese de actividad y el cese de las operaciones. Me explico, si la compañía se viera obligada a primero anunciar su cierre, dejando de vender billetes, pero siguiendo con las operaciones durante un plazo de tiempo, digamos un mes, de forma que los pasajero tienen tiempo para cambiar sus billetes por los de otra compañía; que a buen seguro más de una aparecerá para hacerse con ese mercado.
Alguno me dirá, que si la empresa está en quiebra, quien se encarga de pagar a los trabajadores durante ese mes. Pues que quieren que les diga, pero estamos hartos de ver como se rescatan entidades financieras a cambio de .......... Vaya usted a saber. No creo que rescatar las nominas de un mes de unos trabajadores suponga algo excesivo a cambio de la buena operatividad de los aeropuertos.

Posiblemente se me escapen muchas cosas, y mis ideas como siempre de bombero, tengan más problemas que yo no consigo ver y de verlos o conseguiría discernir, pero para eso están las mentes pensantes de este santo país.